Lo que aprendí creando 10 startups

Un deporte extremo para los que no saben rendirse.

Foto por Per Lööv en Unsplash

No demores en lanzar, o mejor dicho, lanza rápido

De nada sirve estar un año creando un producto, como me sucedió con El Catre, que cada vez que estábamos por lanzarlo, se nos ocurrían cosas nuevas, en un arrebato de perfeccionismo. La conclusión al salir: estaba desgastado, problemas personales y de salud, demasiadas noches sin dormir. Finalmente renuncié.

Foto por Saffu en Unsplash

No todas las ideas merecen existir

Si eres un creador innato como yo, te vas a sentir tentado a ejecutar la mayoría -por no decir todas- de las ideas que te vengan a la cabeza. No lo hagas. No te compliques la existencia.

Foto por Gemma Evans en Unsplash

Al principio, dos personas ya es demasiado

A menos que tu startup sea basada en VC (financiamiento de riesgo), lo mejor es crear el producto tú mismo o con un socio. Más de dos personas requieren coordinación, organización y financiamiento. Si son empleados, hay que pagarles. Y si son más de dos socios, vas a tener problemas.

Foto por Diana Polekhina en Unsplash

No lances un producto sin haber validado que alguien lo necesite

Que tengas una idea, no significa que cuando la lances, otros van a encontrarla útil. He creado varios productos que los he tenido que cerrar por poco uso. Es frustrante saber que perdiste el tiempo creando algo que solo te hacía falta a ti.

Foto por Daniel Mingook Kim en Unsplash

Sin un modelo de negocio, tu startup muere

Suena evidente, pero me pasó con dos startups, una de ellas: CubaPod. Un año y tanto operando y nuestro principal error fue comenzarla sin fines de lucro, sin pensar cómo la mantendríamos en el futuro.

Foto por Sahand Hoseini en Unsplash

No trabajes más de la cuenta

Quemarte en sprints eternos no sirve, solo te cansa. Si te cansas, la mente produce menos y el cuerpo también. Necesitas dormir, tener una rutina de vida estable, escuchar música, tener ocio, salir, tomarte vacaciones.

Foto por Fabian Oelkers en Unsplash

Cuidado con el “porno emprendedor”

Las frases motivacionales, academias de emprendimiento, cursos, coaches, etc. Mucho cuidado. Es buena idea consumir ese contenido hasta un punto, si consumes más de lo que eres capaz de llevar a la práctica, caes en un ciclo hormonal que te mantiene inmóvil, sin ejecutar. El cerebro se acomoda por la sensación de placer que provocan estos materiales. No te acomodes nunca, debes ejecutar.

La práctica importa más que la teoría

He leído muchísimo sobre modelos de negocio, metodologías, historias de vida de emprendedores y todo lo relacionado con este tema. En la práctica, cada historia es diferente. Te va a tocar vivir tu propia historia, en circunstancias únicas e irrepetibles.

Foto por NEW DATA SERVICES en Unsplash

Un proyecto a la vez, o como mucho, dos

Ya pasé por esto, era de los que estaba ejecutando dos y tres ideas a la vez. ERROR. Enorme error. Hacer esto solo te vuelve improductivo y hará que alguno de los proyectos falle, por no decir todos.

Foto por Charles Deluvio en Unsplash

Vale la pena crear en público

Los productos que se crean en público (#BuildInPublic) van conformando una comunidad incluso antes de lanzar y te ayudan a mejorar con el feedback constante de la audiencia. Sirve para documentar la historia de tu proyecto, la gente nota el esfuerzo, atraes talento para el equipo, te posicionas como experto, generas confianza, entre otras ventajas.

buildinpublic.com/@lugodev

Medirlo todo es crucial

Si no te planteas objetivos medibles y verificas que se están cumpliendo, vas hacia la deriva como un vote sin remos que se deja llevar por el viento. Tienes que medirlo todo: las visitas, los clics, cómo interactúan tus usuarios, qué tan rápido crece tu plataforma, todo.

Pirámide del conocimiento

No vendas el producto, vende el problema que resuelves

A la gente no le interesa el producto. La gente solo se preocupa por sí misma. Si les dices “esta impresora es fantástica, tiene lo último en tecnología” dirán “meh”… Sí, está buena, ¿y qué? Pero si les dices: “Con esta impresora, ya no tendrás que preocuparte porque se atasque el papel”, te la van a comprar.

Foto por Riccardo Annandale en Unsplash

Tener competencia está bien

No te preocupes o enfoques demasiado en la competencia, hay mercado para todos. Podemos convivir. Incluso, es positivo tener competidores. Al final del día, lo que más importa es que compitas contra ti mismo e intentes ser tu mejor versión.

Foto por Maico Amorim en Unsplash

Si te hacen una oferta, vende

Pude vender varias startups y dije que no. Luego se fueron a la quiebra y me quedé sin nada, y tuve que empezar desde cero. Mejor toma el capital y úsalo para crear algo mejor.

Foto por Chris Liverani en Unsplash

No te aferres a nada

Con el tiempo, he tenido que aprender a dejar ir. Por mucho que ames ese producto, si ya no funciona, déjalo ir y pasa a otra cosa. Le pasó a Freddy con Cristalab, si no llega a cerrarlo para enfocarse en crear Platzi, hoy no existiría esa empresa que generado impacto a nivel mundial.

Foto por Paul Gilmore en Unsplash

Emprender requiere libertad

Viviendo en Cuba en estos tres años, he tenido éxito porque soy demasiado insistente y no me rindo. Pero he tenido muchísimo más fracaso. Estoy convencido de que en un país con las condiciones adecuadas, tanto a nivel fiscal y legal, como cultural, podría haber avanzado enormemente.

Foto por Yibei Geng en Unsplash

--

--

Creador de startups. Comunicador, podcáster, escritor y criptoentusiasta. Enseño lo que aprendo en el camino y ayudo a otros a crecer. 🚀

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store
Carlos Lugones

Creador de startups. Comunicador, podcáster, escritor y criptoentusiasta. Enseño lo que aprendo en el camino y ayudo a otros a crecer. 🚀